Dossier de prensa Lee Friedlander
Imágenes Lee Friedlander

Dossier de prensa Adolf Mas. Los ojos de Barcelona
Imágenes Adolf Mas

  • Lee Friedlander presenta más de 300 fotografías entre escenas urbanas, paisajes, retratos, autorretratos o formas de la naturaleza y distinta documentación como una amplia selección de libros de sus proyectos más significativos.
  • La exposición Adolf Mas. Los ojos de Barcelona recorre la obra de esta figura clave de la fotografía novecentista catalana, a través de 200 fotografías y diverso material documental, dividido en cuatro secciones temáticas que abordan los aspectos centrales de su trayectoria.

Fundación MAPFRE ha presentado hoy, 16 de febrero, en Barcelona, las exposiciones Lee Friedlander y Adolf Mas. Los ojos de Barcelona, que podrán visitarse en el centro de fotografía KBr, en la Avenida del Litoral, 30, hasta el 8 de mayo.

LEE FRIEDLANDER

Reconstruir la heterogénea obra de Lee Friedlander (Aberdeen, Washington, 1934) supone sumergirnos en un mundo cargado de elementos cotidianos y reconocibles pero que, tras una segunda reflexión, adquieren un significado distinto, más completo. Considerado uno de los artistas fundamentales del siglo xx y tras más de sesenta años fotografiando a diario, continúa renovando su lenguaje. En esa búsqueda de metáforas visuales de difícil comprensión, pese a su aparente cotidianidad, su mirada crítica ha reflejado,  con unos propósitos estrictamente formales, la enormidad y el caos de la sociedad americana.

La exposición propone un completo recorrido cronológico por su extensa obra, destacando algunos de sus proyectos más significativos, como American Monuments, Autorretratos o America by Car. Además, se muestran sus publicaciones, más de cincuenta contando solo monografías, que dan a conocer la compleja obra de uno de los fotógrafos más influyentes de nuestro tiempo.

Durante los años sesenta, los trabajos por encargo obligan a Friedlander a viajar por todo el país, lo que redunda en su trabajo más artístico. Realiza numerosos retratos de músicos de jazz por encargo de Marvin Israel, director de la discográfica Atlantic Records, así como otros proyectos más personales como es el caso de The Little Screens, en el que aparecen elementos que serán recurrentes a lo largo de su trabajo como es la unión de objetos dispares que en su asociación generan ironía y humor.

En los años setenta, Lee Friedlander depura su lenguaje y las yuxtaposiciones de las anteriores fotografías disminuyen, en una organización del espacio que resulta menos caótica:  Albuquerque, Nuevo México, 1972, es un buen ejemplo, pues en esta imagen todos los objetos se contemplan con la misma nitidez.

Una de las características relevantes de la obra del artista es la subversión de las reglas de la fotografía, un aspecto que se hace especialmente evidente en The American Monument, 1976, uno de sus proyectos más conocidos, pero también en los desnudos y autorretratos, así como en las fotografías familiares. Maria, Las Vegas, Nevada, 1970, es una de las imágenes más conocidas de su esposa.

A principios de los años noventa, el artista cambia su cámara de pequeño formato por una Hasselblad Superwide cuando se interesa por fotografiar el paisaje natural americano. Esto que le permite seguir trabajando en los temas que le interesan, pero con mayor amplitud de campo. Gracias al nuevo formato es capaz de abarcar espacios más grandes y los motivos parecen ganar entidad y cuerpo.

De este período son también distintos proyectos que realiza por encargo, como Factory Valleys, 1982, en el que documenta la zona industrial del valle del río Ohio, pero centrado en este caso, en los trabajadores en el momento de realizar su labor. De similares características es la serie de Omaha, Nebraska, 1995; en este caso fotografías centradas en las cabezas de los teleoperadores protagonistas de las composiciones.

La nueva dimensión del espacio que ofrece la cámara Hasselblad hace que la cercanía del fotógrafo con los motivos que representa y de éstos con el espectador sea cada vez más evidente. Así ocurre en las imágenes que conforman el libro America by Car, publicado en 2010. Un trabajo de dos años de duración en el que recorre cincuenta estados del país en coches alquilados. El resultado son fotografías que incluyen sombras, volantes, salpicaderos o retrovisores entre los que se cuelan puentes, monumentos, iglesias, moteles o bares llevando al extremo la complejidad de las composiciones a partir de una técnica en realidad muy sencilla: el marco –del parabrisas o de la ventanilla- dentro del marco –de la cámara de fotos-.

Para la serie Mannequin, de 2012, Friedlander rescata su Leica de 35mm. En esta ocasión vuelve a las ciudades de Nueva York y Los Ángeles y juega una vez más con los reflejos de los edificios y de los viandantes en los escaparates.

La presencia del jazz en esta exposición ha motivado un proyecto en colaboración con el Conservatori del Liceu y el Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona. Durante el periodo que dure la muestra, van a llevarse a cabo 6 conciertos en el centro KBr, interpretados por músicos del centro superior del Conservatori del Liceu e incluidos dentro del programa del festival de jazz. Las formaciones van a ser tríos y el repertorio estará inspirado en algunos de los músicos de jazz a los que Friedlander retrató.

Fechas: sábados 26 de febrero; 12 y 26 de marzo; 9 y 30 de abril; y 7 de mayo a las 13 horas.

ADOLF MAS. LOS OJOS DE BARCELONA

Nacido en Solsona (Lérida) el 28 de septiembre de 1860, Adolf Mas se traslada a Barcelona poco antes de 1890. Deja así su ciudad natal y un trabajo de procurador por un futuro incierto en la ciudad Condal y se hace hueco inicialmente en el sector textil. Unos años después frecuenta el local Els Quatre Gats, donde establece relación con intelectuales y artistas de la época. Tras su formación como fotógrafo, en 1901 funda un primer establecimiento de venta de material fotográfico que se convertirá, unos años más tarde, en el «Estudio de Fotografía A. Mas», antecesor del «Archivo Mas».

Mas se consolida como el fotógrafo de referencia de arquitectos como Josep Puig i Cadafalch, que lo contrata para fotografiar sus edificios a modo de inventario. El autor realiza una amplia serie de reportajes entre los que destacan las imágenes de la Sagrada Familia.

Pionero del reporterismo gráfico en Cataluña a principios del siglo XX, sus retratos por encargo destinados a revistas ilustradas nos dejan un extraordinario testimonio de los círculos intelectuales de la época. A partir de 1910 su producción se centra en el registro del patrimonio artístico y monumental, en especial tras recibir el encargo de conformar un repertorio iconográfico de España en 1915. Su labor se focaliza así en la administración de una potente estructura archivística destinada a la consulta pública que, en 1936, año de su muerte, contaba aproximadamente con 100.000 negativos.

La exposición, organizada en colaboración con la Fundació Institut Amatller d’Art Hispànic, recorre la obra de esta figura clave de la fotografía novecentista catalana, a través de 200 fotografías y diverso material documental, dividido en cuatro secciones temáticas que abordan los aspectos centrales de su trayectoria.

El núcleo central de la muestra recoge la producción fotográfica generada por el autor en el marco de Barcelona. Adolf Mas plasma los cambios arquitectónicos, sociales y culturales de la ciudad en imágenes que entrecruzan el registro documental y las líneas estéticas de las corrientes artísticas europeas contemporáneas. Una Barcelona de contrastes, estratificada entre las barracas del extrarradio y las mansiones del ensanche, entre los lujosos cafés del centro destinados al disfrute de la burguesía y las chabolas erigidas por mendigos en la Barceloneta.