Este joven norteamericano ha viajado hasta Estocolmo para contar su tragedia en la Youth Road Safety Assembly, en la que ha participado Fundación MAPFRE y que han protagonizado otros jóvenes víctimas de las consecuencias de un siniestro de circulación.

«Hola mi nombre es Scott y soy de ESTADOS UNIDOS. Mi padre Michael fue atropellado por un conductor borracho mientras caminaba. Tenía 48 años de edad. A mí me cambió por completo la vida». Tenía 10 años cuando su padre murió por la irresponsabilidad de un conductor ebrio, que decidió ponerse al volante pesar de su estado. Con este testimonio, Scott confía en sensibilizar a la ciudadanía para que nadie pase por lo mismo que él.

La Youth Road Safety Assembly es un evento que se ha celebrado en Suecia y al que han asistido 200 jóvenes de todo el mundo para compartir sus experiencias relacionadas con la seguridad vial y los accidentes de tráfico. La asamblea, en la que ha participado Fundación MAPFRE, quiere concienciar a la sociedad para contribuir a evitar las más de mil muertes de jóvenes que se producen anualmente como resultado de la conducción irresponsable.

Objetivo cero

Esta asamblea se celebra en el marco de la Conferencia Ministerial de Estocolmo, que tiene lugar hoy, y en la que también colabora Fundación MAPFRE, que ha presentado las conclusiones del Informe ODS y Seguridad Vial, elaborado recientemente por esta entidad.

A la conferencia, auspiciada por la Asamblea General de la ONU y organizada por el Gobierno de Suecia con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asistirán cerca de 1.700 delegados de 140 países, entre ellos Jesús Monclús, director de Prevención y Seguridad vial de Fundación MAPFRE, para así acelerar la acción en esta materia.