Cornellá de Llobregat, Santa Coloma de Gramanet y Sant Cugat del Vallés, en la provincia de Barcelona, se encuentran entre los municipios de más de 80.000 habitantes con menor tasa de mortalidad por cada 100.000 habitantes. Sus índices de mortalidad son del 0,46, 0,51 y 0,67 respectivamente, lo que les convierte en ciudades casi cero, es decir aquellas con una siniestralidad grave o mortal inferior o cercana a la de la ciudad sueca de Estocolmo, la más segura de la Unión Europea, con una tasa de mortalidad de 0,7.

Lo destaca el informe, Horizonte C3: Ciudades Casi Cero, que ha presentado esta mañana Fundación MAPFRE con el fin de dar a conocer la lista de las 25 ciudades españolas de más de 80.000 habitantes que entre 2014 y 2018 han registrado menores tasas de mortalidad y de heridos por cada 100.000 habitantes, así como explicar los motivos por los que determinadas ciudades se aproximan a cero.

Educación vial e investigación de accidentes

Cornellá, la primera corona metropolitana de Barcelona, se caracteriza por contar con un límite de velocidad de 30 km/h para el núcleo urbano y de 20 km/h en zonas en las zonas residenciales, donde han habilitado cambios de sentido de circulación para evitar el tráfico de paso. En este municipio también se han ampliado las aceras, se han reducido los carriles de circulación, se están implantando carriles bici y también se está planteando la cohabitación de la bici en la red viaria. También destaca el camino escolar, que funciona desde 2011, la formación vial que se imparte en todos los colegios y en varios cursos y un protocolo que se activa cuando se detecta mayor riesgo de siniestralidad en una determinada zona. Entre los principales retos, destaca el hecho de continuar avanzando en un programa de pacificación del tráfico en determinados barrios y en otro específico de reducción de ruido, así como a la creación de carriles bici.

Radares y peatonalización de las vías

El cuarto municipio más seguro de Cataluña es Terrassa, que, aunque registra una tasa de mortalidad de 1,66, sobresale por su esfuerzo en reducir la siniestralidad vial -desde el año 1999 ha conseguido una reducción en el número de fallecidos próxima al 75%- e incorporar medidas de movilidad sostenible. En concreto, destaca por elaborar Planes de Seguridad Vial cada tres años con el objetivo de analizar los siniestros que han sucedido y hacer un diagnóstico, así como por la formación en seguridad vial que imparten a quienes consideran que tienen mayor riesgo, que son los menores y las personas mayores, y la puesta en marcha de un circuito de seguridad vial para que los niños experimenten como conductores, peatones y ciclistas. La segunda corona metropolitana de Barcelona y la tercera ciudad más poblada de Cataluña, se caracteriza, además, por reducir la velocidad de las vías a través de la pacificación y del control de las mismas, así como por la instalación de paneles situados antes y después de los radares, que proporcionan información a la ciudadanía sobre las personas que han perdido la vida en ciertas calles y avenidas, y por la peatonalización del centro, un proyecto que se llevó a cabo en 1991.

Las 25 ciudades más seguras

Las ciudades casi cero, las más seguras para conductores, peatones y ciclistas, forman parte en su mayoría de las principales periferias metropolitanas. La clasificación está protagonizada por 12 municipios de la Comunidad de Madrid, entre los que se encuentran varios del sur de la capital, como Móstoles, con una tasa de mortalidad de 0,10 (la más baja de España), Fuenlabrada (0,31) y Getafe (0,56) y, así como otros, como San Sebastián de los Reyes (0,23), Alcalá de Henares (0,31) y Las Rozas (0,42). También forman parte de este ranking dos municipios de la provincia de Cádiz -Jerez de la Frontera (0,56) y San Fernando (0,42)-; dos de la Comunidad Valenciana -Elche (0,35) y Torrent (0,50)-; y dos en Galicia -Santiago de Compostela (0,21) y Pontevedra (0,48)-.

Destacan, además, otras ciudades de Asturias, Extremadura, Castilla La Mancha e Islas Canarias, como Oviedo, con una tasa de mortalidad anual de 0,54; Cáceres (0,63), Talavera de la Reina (0,24), y Telde, con 0,39.

Son algunas de las conclusiones del informe, Horizonte C3: Ciudades Casi Cero, que ha presentado esta mañana Fundación MAPFRE con el fin de dar a conocer la lista de las 25 ciudades y municipios de más de 80.000 habitantes que cuentan con menor tasa de mortalidad y menor tasa de heridos por cada millón de habitantes entre 2014 y 2018, así como explicar los motivos por los que determinadas ciudades se aproximan a cero.

Buenas prácticas: menos coches y más peatones

Ni la renta, ni la tasa de motorización, ni la densidad de población. Lo que caracteriza a las ciudades más seguras son las zonas peatonales, los carriles bici, el calmado del tráfico y los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), algunas de las peculiaridades de los municipios más seguros, que destacan por contribuir a que circulen menos vehículos a motor y a que lo hagan a menor velocidad, así como a impulsar modos de desplazamiento que generen menor peligrosidad, como por ejemplo caminar e ir en bicicleta.

El estudio también destaca que sólo una de las ciudades con bajo registro de siniestros fatales tiene un uso extensivo de la motocicleta y hace referencia, además, a otros factores comunes, vinculados con la educación vial, en particular para niños y mayores, así como a la creación de caminos escolares, promoción del uso de sistemas de protección y mayor utilización de la bicicleta.

Jesus: Monclus: “La reducción de víctimas es demasiado lenta”

“A pesar de que la siniestralidad en las vías urbanas ha tenido una tendencia decreciente en España a lo largo de este siglo, la tendencia es más lenta que en el ámbito interurbano, y las cifras de fallecidos y heridos siguen generando cada año un drama social incalculable. La reducción de víctimas es demasiado lenta”, ha apuntado Jesus Monclús, director de Seguridad Vial de Fundación MAPFRE.

El informe completo está disponible en: www.fundacionmapfre.org