FUNDACIÓN MAPFRE Y LA RED ESPAÑOLA DE UNIVERSIDADES PROMOTORAS DE SALUD ANALIZAN EL ESTILO DE VIDA Y NIVEL DE BIENESTAR PSICOLÓGICO DE MÁS DE 16.000 JÓVENES

  • Más del 70% de los universitarios tiene un peso saludable a pesar de que el 64% apenas sigue un patrón de dieta mediterránea.                                                                                                                      
  • Cerca del 20% de los universitarios reconoce que nunca consume alcohol.                                                                                                                      
  • Vivir en un piso junto a otros estudiantes o en una residencia está relacionado con el hecho de consumir más alcohol y tener mayor dependencia al teléfono móvil.                                                                                   
  • Dos de cada 10 trabaja, la mayoría en jornadas de hasta 20 horas a la semana.                                                                                                                                  
  • El 28% tiene problemas para conciliar el sueño la mayoría de los días.                                                                                              
  • La Universidad de Islas Baleares, la que registra mayor número de alumnos que viven con sus padres, y la de Sevilla, donde más horas trabajan a la semana.                                                                                               
  • Los estudiantes de Ciencias de la Salud, Ingeniería y Arquitectura son los que tienen hábitos más saludables.

La mayoría de los universitarios españoles percibe su estado de salud y calidad de vida como “bueno o muy bueno” (74% y 76% respectivamente) y percibe como “normal” el apoyo y la ayuda que recibe de familiares y amigos cuando lo necesitan. Además, cerca del 40% ha incrementado su actividad física en los dos últimos años. Por el contrario, cerca del 30% reconoce que utiliza el teléfono móvil más de cinco horas al día y que ha gastado más de 500 euros en la adquisición de este aparato (30,9%); 6 de cada 10 (64,3%) apenas sigue un patrón de dieta mediterránea; cree que tiene peor calidad de sueño que antes de la pandemia (34,2%); y cerca del 20% presenta riesgo medio de adicción al alcohol, una sustancia que junto al tabaco, ha empezado a consumirse más entre los universitarios a raíz de la pandemia, hasta un 9% más en el caso de este tipo de bebidas.

Son algunas de las conclusiones que ha obtenido la Red Española de Universidades Promotoras de Salud (REUPS) y Fundación MAPFRE tras analizar el comportamiento de un total de 16.574 universitarios, colectivo que se encuentra “en una etapa del desarrollo en la que se adquieren hábitos que se mantienen en la edad adulta”, y que, por tanto, constituye una “población diana para fomentar conductas de vida saludable”.

A todos ellos se les ha preguntado por sus hábitos de alimentación, descanso, actividad física, consumo de alcohol y uso del móvil, entre otros, así como por su bienestar psicológico y nivel de “salud social”, que refleja las interacciones de estas personas con sus iguales, así como con amigos y familiares, un aspecto que según los expertos es vital para una buena salud mental.

Los encuestados proceden de un total de 18 universidades españolas, entre las que se encuentran la de Alicante, Burgos, Granada, Islas Baleares, La Rioja, Zaragoza y Sevilla, que son las que mayor información han aportado.

El informe ‘Uso del teléfono móvil, estilo de vida y bienestar psicológico en estudiantes universitarios’, que han presentado esta mañana ambas entidades, destaca que la edad media de los universitarios encuestados es de 23 años; que 2 de cada 10 universitarios trabaja -más ellos que ellas y la mayoría en jornadas de un máximo de 20 horas a la semana-; y que cerca de la mitad vive con sus padres (48,7%) o con compañeros de piso (30,1%). Según los investigadores, vivir con compañeros de pisos o en una residencia repercute negativamente en otras variables como consumir más alcohol y sufrir mayor miedo a quedarse sin móvil o conexión a internet (nomofobia).

El 70%, con peso saludable

La mayoría de los universitarios percibe su salud como “buena o muy buena” (74%), aunque, más de mitad (51,2%) indica que, con la pandemia, su salud ha ido a peor, especialmente entre ellas, a quienes les ha influido más negativamente (9%). Más del 70% de los encuestados se encuentran en ‘normopeso’, es decir peso saludable, mientras que el 16,6% y el 4,7% presentan sobrepeso y obesidad respectivamente y por sexos, el 9,7% de las universitarias presenta bajo peso frente al 3,5% de los hombres. Con respecto a su calidad de sueño, el 38,5% considera que descansa lo suficiente “la mayoría de los días o siempre”; el 34,2% reconoce tener “peor calidad del sueño” que antes de la pandemia (37,3% de mujeres y 27,8% de hombres); y el 28,6% confiesa tener “problemas para conciliar el sueño” la mayoría de los días o siempre.

Menos verduras y legumbres

 

Respecto a la alimentación, el 63% de los universitarios presenta una “baja adherencia” a la dieta mediterránea, un tipo de alimentación más frecuente entre ellas (36,7%) que entre ellos (33,7%) y que está protagonizada por un mayor consumo de frutas y verduras frescas, así como legumbres y pescado. En concreto, el 80% come dos o menos piezas de fruta al día; el 83% come 2 o menos veces a la semana legumbres; el 48% consume bollería industrial 1 o 2 veces a la semana; y el 36% no toma frutos secos. El informe refleja que el 27,8% ha mejorado su dieta en general como consecuencia de la pandemia, con un porcentaje superior en mujeres (28,9%).

Bajo riesgo de adicción al alcohol y al tabaco

Casi el 36% de los universitarios reconoce que consume alcohol entre 2 y 4 veces al mes; seguido de un 25% que bebe como mucho 1 vez al mes; de un 19% que nunca consume; un 17% que lo hace 2 o 3 veces a la semana; y un 2,10% que bebe “más de 4 veces a la semana”. Estos datos reflejan que cerca del 75% presenta “riesgo bajo” de adicción al alcohol, seguido de un 19,7%, que presenta “riesgo medio” de adicción, un 2,7%, “riesgo alto”; y un 1,7%, “posible adicción”. Las mujeres presentan menor riesgo de adicción de tipo medio-alto que los hombres, un 20% frente a un 27,4%. Con respecto al consumo de tabaco, el 73,4% declara que no fuma; el 12% son exfumadores y el 14,2 sí es fumador, unos datos que reflejan un grado de dependencia baja en el 83%; dependencia media en el 14,3%, y dependencia alta, en el 2,6%. El 7,7% de los encuestados consume otras sustancias “de forma ocasional o frecuente”, como cannabis o derivados (83%), siendo el consumo mayor entre ellos (10%) que entre ellas (6%).

Ellas, con más miedo a quedarse sin móvil

Los universitarios reconocen que dedican una media de 4 horas de uso del teléfono móvil. El mayor pico de consumo de móvil se registra durante el fin de semana (34%), que lo utiliza cinco o más horas, y los que conviven con compañeros de piso lo utilizan más: el 33% de los jóvenes que comparten piso consume 5 horas o más diariamente, un porcentaje que sube al 37% los fines de semana. El informe recoge otros datos interesantes: ellas lo emplean más en redes sociales y ellos por motivos de ocio; el 30% de los encuestados se ha gastado más de 500 euros en la adquisición del teléfono móvil; ellas presentan un “uso problemático” del móvil mayor que ellos. Algunas de las conductas más frecuentes de este “mal uso” son utilizarlo para sentirse mejor, cuando quita horas de sueño y cuando disminuye el rendimiento académico. Destaca también, el hecho de que el mayor riesgo de nomofobia (miedo a quedarse sin móvil y conexión a internet) también lo sufren las mujeres (52,1%, frente al 44,9% de los hombres).

Miedo y pandemia

El informe también hace referencia al miedo experimentado antes la situación de pandemia, y en este sentido, destaca que más de la mitad de los encuestados (51,3%) sintieron “poco o nada de miedo”, frente al 48,7% que tuvieron “bastante o mucho miedo”, en concreto, el 21% a “morir debido al coronavirus”, el 55%, a “que las pandemias se conviertan en parte de nuestra vida”, y el 75%, a “que pudiera morir algún familiar o ser querido”. Las mujeres manifestaron un mayor miedo ante el coronavirus y la pandemia en mayor proporción (57%) que los hombres (31%).

Por universidades

-Los estudiantes de la Universidad de Sevilla son los que más siguen una dieta mediterránea (41%), los que menos fuman -junto a la Universidad de Alicante (10%)- y los que más horas trabajan a la semana (24%).

-La Universidad de Sevilla (41%) y la Universidad de Baleares (39%) son los centros donde se ha producido mayor incremento de la actividad física entre sus alumnos en los dos últimos años.

-Los estudiantes de la Universidad de La Rioja son los que menos móvil consumen (4 horas) y los que sufren menos miedo cuando se quedan sin móvil y sin conexión a internet.

-Los estudiantes de la Universidad de Sevilla son los que más miedo y mayores consecuencias han experimentado durante la situación de pandemia (39,2), frente a los alumnos de Islas Baleares (35,7), que son los que menor miedo han manifestado por esta situación.

-La Universidad de Islas Baleares es la que registra mayor número de alumnos que viven con sus padres (70%), y la Universidad de Granada, la que cuenta con mayor porcentaje de estudiantes que comparte piso (57%).

-La Universidad de Granada es la que registra mayor número de estudiantes que califican su calidad de vida como “muy buena” (18%) a pesar de que son los que más fuman (19,7%) junto con la Universidad de Burgos (19,3%).

-Los estudiantes de las universidades de Sevilla y Alicante son los que más creen que la pandemia les ha influido a comer de forma más sana, 33% y 29%, respectivamente.

Puedes descargar el informe completo en: www.fundacionmapfre.org